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Ceñida: Rumbo que sigue un barco de vela para remontar al viento. Es decir, ceñir es andar contra el viento. Es el momento de la verdad en el que los barcos pagan todas las concesiones de su diseño y las deficiencias del velamen. Es támbien cuando los buenos timoneles y tripulaciones entrenadas cogen ventaja sobre los demás barcos. Siempre es dura y fatigosa pero verdaderamente apasionante.
A medida que orzamos el barco, a partir del viento por el traves la posición que vamos tomando se denomina navegar a un descuartelar. A medida que la proa se va acercando a la dirección del viento, y vamos cazando más escotas, vamos pasando a la posición de ceñida abierta, ceñida y ceñida a rabiar (es decir ciñendo al máximo el eje del viento. A partir de aquí se entra en la zona del viento de proa llamada sector útil o ángulo muerto donde no es posible avanzar a vela.
El rumbo que haga el barco, el cazado de las escotas, el templado de las relingas, en fin todos aquellos controles que tengamos que hacer están en relación directa con la intensidad del viento, el estado de la mar y las corrientes. Es decir con los elementos físicos del entorno donde se navega.
De modo general podemos decir que un barco que avanza con cierta velocidad, a 50º a uno y otro lade del eje del viento, hace una buena ceñida. Para un barco bien reglado el sector de bordadas puede reducirse a 85º (con viento medio) en determinadas condiciones, pudiendo ampliarse este ángulo a 120º o 140º con viento fresco.
La preocupación por hacer un buen rumbo está limitada por la necesidad de mantener una velocidad adecuada. Como podemoscomprobar en los gráficos, la fuerza que ejerce el viento sobre las velas en ceñida, provoca una componente de propulsión pequeña, una componente de abatimiento y un par de escora grandes. (Ver gráficos) Solamente se puede limitar el abatimiento con la velocidad del barco.
El compromiso constante entre rumbo y velocidad, siendo el abatimiento un mal común, establecen la norma para una buena ceñida. .
Según las condiciones de viento, mar y necesidades tácticas se pueden variar alguno de los téminos de este compromiso:
.- Ceñir más para acortar la derrota en detrimento de la velocidad y de la deriva.
.-Tomar un rumbo más abierto para ir más rápido, derivar menos pero recorrer más distancia.
Bien, dejando todas estas disquisiciones teóricas, la experiencia nos dice que intentar entrar en lo que es la mejor ceñida, es entrar en el campo de la utopía. En el siguiente artículo entraremos en cuestiones ciertamente más interesantes.>