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ELABORARÁN UN MAPA PARA DELIMITAR LAS ZONAS MÁS
SUSCEPTIBLES DE SER DAÑADAS EN CASO DE CATÁSTROFE
Expertos dicen que el "Prestige" es pasado pero piden
proteger las rías.
Consideran necesario mejorar la prevención y subrayan
que el accidente "unió" a los científicos.
La catástrofe del Prestige, ocurrida hace tres años y
medio es ya "pasado" en las costas. Y aunque hay más
contaminación que antes del accidente, quedan escasas
cantidades del fuel y el medio marino ha mostrado una
sorprendente capacidad de recuperación. Estas son sólo
algunas de las ideas expresadas ayer por científicos
asistentes al Congreso Internacional de Oceanografía
del Golfo de Vizcaya, de carácter bianual y que, por
primera vez en Galicia, reunió días atras en Vigo a
150 investigadores marinos.
Los asistentes al simposio analizaron diversos
aspectos de los efectos dejados en la costa por el
accidente del petrolero y, entre otras cuestiones,
constataron la insuficiencia de los estudios sobre las
características ambientales previas a la catástrofe y,
en concreto, sobre los ciclos biológicos de las
especies, de forma que actualmente se hace muy difícil
precisar si lo detectado en la fauna oceánica es
consecuencia del vertido.
El investigador de la fundación vasca Azti-Tecnalia
Adolfo Uriarte, destacó que las especies más afectadas
por el desastre fueron las de ciclo de vida corto, por
lo que consideró necesario caracterizar parámetros
como el crecimiento o fertilidad de las especies más
vulnerables por su localización en las rocas, como
mejillones, percebes o lapas para poder predecir lo
que ocurriría ante un eventual accidente.
Elaboración de una mapa
Asimismo, destacó Uriarte la necesidad de proteger las
zonas costeras más "sensibles", como las rías, más
vulnerables por la menor circulación de agua. Así,
señaló que se elaborará un "mapa de zonas sensibles"
para determinar aquellos lugares que son más
susceptibles de resultar dañados en caso de que se
produjese una nueva marea negra.
El Prestige, además, ha dado tres "toques de
atención", según explicó Ricardo Prego, del Instituto
de Investigaciones Marinas del CSIC en Vigo. "El
primero es constatar las carencias en el conocimiento
previo de la situación del medio; otro toque de
atención es avisar de cómo se puede predecir lo que
puede ocurrir y, el tercero, qué planes de
contingencia va a haber si ocurre otra catástrofe",
indicó el científico, que, además, señaló, una cuarta
cuestión para la reflexión y la planificación.
"El toque de atención más interesante es que, si el
Prestige es pasado porque según hemos visto los
efectos más importantes duraron dos años y en el 2005
casi ya no se nota una gran influencia de la
contaminación en los ecosistemas, la contaminación del
medio persiste y hay que tenerla controlada. Es decir,
son mucho más peligrosas las pequeñas entradas de
contaminantes al medio, día a día, que una gran
catástrofe", reiteró.
Finalmente, se constató que la catástrofe logró una
unir a la comunidad científica, por lo que ante una
nueva catástrofe la coordinación será "forzosamente
mucho mejor".
SEGÚN ASEGURA UN INVESTIGADOR
La limpieza irregular de tanques es mucho más dañina
que el ‘Prestige’
El investigador de la Universidade de Vigo y miembro
del comité organizador del X Congreso Internacional de
Oceanografía del Golfo de Vizcaya, Ricardo Prego,
aseguró que, desde el punto de vista de las
consecuencias para el ecosistema, causan más daño los
vertidos y limpiezas de sentinas que se producen a
diario, que una catástrofe “ocasional” como fue la del
Prestige.
Prego, que coordinó las ponencias de este congreso
relacionadas con la marea negra, explicó que, “hasta
cierto punto, el Prestige ya es pasado”. En ese
sentido, declaró que, aunque el accidente fue
importante, los sistemas medioambientales “se van
recuperando rápidamente”.
El investigador de la Universidade de Vigo señaló que
lo que hace daño a las costas gallegas no son los
“eventos catastróficos ocasionales”, sino las
actividades que se desarrollan frente al litoral día a
día.
Advirtió de que los “pequeños vertidos constantes
a lo largo del tiempo” y los restos de las limpiezas
de sentinas y depósitos de los barcos son “mucho más
dañinos” para la riqueza de la plataforma gallega,
recordando la importancia de una “vigilancia
constante”, por medio de aviones o satélites y señaló que todo el litoral del golfo de Vizcaya está afectado por un mismo sistema de
corrientes, de modo que “lo que pasa en las costas
gallegas puede afectar a Portugal y a Francia”. Según
explicó, la corriente conocida como “de Navidad” fue
la culpable de que los restos de la marea negra
llegasen tan lejos (arrastra agua desde Portugal, pasa
por Galicia, recorre el litoral cantábrico y francés,
y continúa hasta Escandinavia).
También se abordaron cuestiones
relacionadas con la contaminación química del mar,
bajo la coordinación del investigador de la
Universidad de Bretaña, Ricardo Riso. Los ponentes se
ocuparon de la presencia de plomo en las aguas
marinas, demostrando que los aportes de plomo
procedentes de la atmósfera son diez veces mayores que
los que llegan a través del agua dulce, a pesar de que
siempre se pensó que eran los ríos contaminados los
que trasladaban esa polución al mar.>