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JAIME LISSAVETZKY: «El modelo deportivo español se ha quedado anclado en Barcelona 92 y hay que cambiarlo»
El secretario de Estado para el Deporte, sin sacar pecho porque reconoce que «las cosas se han hecho en función del anterior equipo», analiza los Juegos que hoy acaban desde el punto de vista del éxito «razonable» conseguido por España y anuncia que impulsará nuevos proyectos para que se mantenga y se amplíe en el futuro.
Fuente: MANUEL FRÍAS Y DOMINGO PÉREZ. www.abc.es
¿Haga un balance?
- El comienzo fue preocupante. Había ansiedad y sólo habíamos ganado la plata en tiro olímpico. La primera semana no acabábamos de arrancar. Muchos dijeron que esto era un fracaso, pero yo afirmaba que había que tener tranquilidad y que la hora de los balances era al terminar las competiciones. Al final hemos alcanzado una posición razonable. Es muy importante tener en cuenta también el número de finalistas. No hay que caer en la complacencia cuando vienen las cosas bien ni en el victimismo cuando no.
- ¿Y de los Juegos?
- Tenían una serie de riesgos e incertidumbres y todas las dudas se han superado positivamente. La primera era la seguridad. No ha habido ningún problema. A veces ha parecido engorroso la cantidad de controles a pasar, pero han sido eficaces. Se habló mucho también de la organización. Ha sido razonablemente buena. Había dudas sobre el transporte y ha funcionado bastante bien. Grecia ha dado una buena imagen al mundo.
- ¿Y lo malo?
- Que algunos deportistas hayan venido a hacer trampa. Han sido más de veinte los sancionados. Estos han sido los Juegos antidopaje.
- ¿Cuál ha sido su papel en este engranaje?
- No es una frase hecha, pero lo mejor del deporte son los deportistas. La Administración debe planificar, llevar a cabo una serie de programas, sobre todo de alta competición, y ser punto de encuentro con los deportistas, algo fundamental. Por eso en el último mes y medio he recorrido muchas concentraciones, para conocerles personalmente.
- Ha protagonizado momentos entrañables...
- Me he movido bastante porque creo que el deportista se debe sentir apoyado. Tampoco creo que el político tenga que visitar al deportista exclusivamente cuando gana una medalla. Por eso, cuando María Quintanal ganó la suya yo ya la conocía personalmente; y había hablado con Nuria Domínguez antes de acercarme a ella porque estaba llorando y saber de su desacuerdo con el técnico, Giovanni Postiglioni, con quien también había hablado. Otro ejemplo se dio en la final de persecución por equipos. Corrían cuatro, pero el equipo lo componen cinco. Y ese quinto hombre no actuó. Su preocupación era saber si tenía derecho a la beca ADO. Por supuesto que sí, le dije. Otro de halterofilia fue noveno y batió tres veces el récord de España. Él también estaba preocupado por su beca ADO al no haberse clasificado entre los ocho primeros. También he hablado con Dana Cervantes, que está en el hospital. Es mi obligación y, además, me divierto.
- ¿Cuál será su primer trabajo en Madrid?
- Preparar el próximo ciclo olímpico y hacer, a partir de septiembre, todos los ajustes necesarios en el sistema deportivo español. Hay que hacer un diagnóstico de la situación y diseñar una terapia para ver nuestras fortalezas y debilidades. Hay que estudiar modelos de países extranjeros. El australiano, que en Sidney ganó sesenta y tantas medallas y ahora está cerca de las cincuenta, manteniendo su empuje. Japón, que apenas tiene terreno... ¿Cómo sacan a los atletas? No es cuestión de inventar la rueda todos los días ni de quedarnos sólo en el modelo Barcelona 92.
- ¿El mérito de Atenas es suyo o del anterior equipo?
- No me he cansado de repetir que yo llevo cuatro meses y que las cosas se han hecho en función del anterior equipo, con énfasis especial en los técnicos. No he cambiado ni uno solo en el Consejo Superior de Deportes y eso me lo ha agradecido algún presidente de federación, que ha visto positivo que no haya habido ningún tipo de sobresalto ni variación en unos meses críticos porque estábamos en víspera de unos Juegos. He intentado dar tranquilidad y serenidad. No quiero apuntarme ningún mérito. Cuando un deportista español gana una medalla la ganamos todos, y el primero el deportista. El trabajo del anterior equipo tiene mucho que ver con los resultados que se han conseguido.
- ¿Cuál será su modelo deportivo?
- Haciendo un símil del teatro, nuestra política va a ser planteamiento, nudo y desenlace. Vamos a hacer un estudio comparado de los sistemas, vamos a analizar el nuestro en sus puntos fuertes y débiles y lo vamos a comparar con otros que tengan datos traspasables a España. Podía ser bueno, por ejemplo, trasplantar el sistema de las universidades americanas, donde el alumno tiene que coger obligatoriamente tres deportes; o el de Australia, donde según me contaban los de remo, tienen como asignaturas obligatorias el fútbol australiano y el remo. No digo que haya que llegar a esto, pero sí que pueden cambiar algunas cosas en el modelo educativo español. Como incrementar algunas horas lectivas la Educación Física.
- ¿Seguirán con el Plan ADO para Pekín 2008?
- Es básico, pero habrá que revisarlo. Estamos de acuerdo en su filosofía, pero habrá que hacerlo lo más efectivo posible. Es bueno abrirnos a nuevas fórmulas. Por ejemplo, habrá que planificar con las federaciones, pero quiero que los presupuestos sean por objetivos y no que a una federación se le de por inercia tanto y a la otra cuanto. Vamos a estudiar por qué se le da una cantidad a una y otra a la otra.
- ¿Cuál será su primer cometido en Madrid?
- Diseñar un programa de preparación olímpica con el objetivo de Pekín 2008. En uno o dos meses quiero tenerlo encima de la mesa para ver por dónde vamos a ir, diseño que quiero debatir con las federaciones. El modelo deportivo español se ha quedado muy anclado en lo que era Barcelona 92, que fue magnífico, pero es el momento de cambiarlo.
- Han puesto mucho empeño en el dopaje.
- Es otro de los grandes retos. Quiero presentar antes de final de año en el Parlamento nuestro Plan Nacional Antidopaje. El objetivo es trabajar en la prevención, el control y la represión. El tema del dopaje no sólo afecta a los deportistas de elite, ya que también se ha visto que se da en los gimnasios. Por eso recientemente hemos llegado a un acuerdo con la ministra de Sanidad, Elena Salgado, para impedir la venta en los gimnasios de determinadas pastillas.
- ¿España esta limpio?
- Hemos traído a Atenas más de 330 deportistas . Todos han pasado dos controles antes de venir para asegurar que llegaban limpios. Dijimos que iba a haber tolerancia cero. Prefiero no tener ninguna medalla a tener una sucia. Hemos hecho muchos controles por sorpresa, lo que ha tenido una gran aceptación entre los presidentes de las federaciones. No vamos a cejar en el empeño porque España está a la cabeza mundial de la lucha contra el dopaje. La gente lo ha entendido y tiene que saber que los tramposos no ganan.
- Pero en cuanto se ha investigado han aparecido los positivos...
- A nadie le gusta tener en su casa polvo debajo de la alfombra. Hay que marcar bien las reglas del juego y el que se pase la línea que sepa que va a tener problemas. España no va a ser permisiva en este sentido.
- ¿Hay más?
- Vamos a ver qué pasa con el fútbol y el baloncesto profesional, con el debate que hay sobre televisión y las retransmisiones deportivas, el proceso electoral en las federaciones deportivas en estos próximos meses... Vuelvo con poco descanso, pero con muchas ganas. Yo creo que es un lujo representar a tu país siendo Secretario de Estado y poder asistir a unos Juegos. Todos los esfuerzos que se hacen creo que merecen la pena.
- Explique sus intenciones sobre Madrid 2012.
- Es otro de los temas que me ocupa. Hemos dicho que el Gobierno apoya sin fisuras a Madrid 2012 y en ese sentido pienso seguir trabajando para que esto sea una realidad. Organizar unos Juegos Olímpicos no es sólo cuestión de una ciudad, sino que deja una huella
profunda en todo el país. Eso ocurrió en Barcelona.
- ¿Qué copiaría de Atenas para Madrid?
- Me ha gustado cómo ha funcionado el carril olímpico y espero que en Madrid se haga porque en Barcelona se hizo así. La Villa Olímpica es magnífica, aunque en Madrid van a tener la gran ventaja de que los atletas pueden llegar andando al estadio en cinco o diez minutos. Hemos aprendido también de los problemas que han tenido los griegos en el tema de las instalaciones vacías y que las obras estén con tiempo, aunque en esto no tenemos problemas porque, por ejemplo, el año que viene se disputarán en Almería los Juegos del Mediterráneo y este verano ya celebramos allí el Campeonato de España de Atletismo. Tenemos una imagen de país que organiza bien.>