cuerpo alargado cubierto por pequeñas escamas cicloideas (redondeadas y con bordes lisos) y una aleta adiposa (carnosa) entre la aleta dorsal y la cola.
Tamaño: suele
rondar el metro y veinte, si bien se conocen
algunos ejemplares de metro y sesenta centímetros.
El salmón común del norte del Atlántico, promedia de 5 a 7 kg de peso, pero se han capturado especímenes de más de 45 kilogramos. El salmón del Atlántico migra a aguas frías dulces a finales de la primavera o principios del verano, y nada corriente arriba a una velocidad media de 6,5 km diarios.
Es una especie amenazada, debido a la pérdida de hábitat por contaminación y construcción de presas que dificultan su camino hacia los lugares de freza. Varias subespecies de salmón del Atlántico viven en los lagos del norte de Estados Unidos y Canadá y jamás viajan al mar. Reciben el nombre de salmones no migratorios. Estos salmones son mucho más pequeños que los migratorios, y alcanzan un peso máximo de unos 16 kilogramos.