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PÍO PÉREZ ALDASORO DE BEDEL A DOCTOR
Pío Pérez Aldasoro de Bedel a Doctor

< Quiso estudiar la situación de los arrantzales y el futuro de puertos pesqueros como el de Pasaia, porque desde pequeño había oído a su padre historias de la mar. Preparó una tesis que le ha costado seis años porque, además de licenciado en Filosofía y ahora doctor en Antropología, Pío es el bedel del Aulario de la UPV en Donostia La fascinación por la mar le viene de su pueblo, Pasajes San Juan, y de la familia: su padre y su hermano trabajaron en la pesca durante un tiempo. Pero Pío Pérez Aldasoro ha preferido observar, estudiar y analizar la relación de Pasajes con la pesca, y el enorme cambio que se está produciendo en el puerto en la últimas decadas. Y desde su puesto de bedel ha ido elaborando una tesis que le ha hecho doctor.

En principio sorprende que el bedel de una facultad universitaria presente una tesis doctoral.

Bueno, es una circunstancia más, y no es tan rara. En la Facultad de Filosofía donde estuve trabajando, eramos siete conserjes y tres eramos licenciados, a otro le faltaban dos asignaturas para terminar medicina, dos chicas eran diplomadas y una de ellas tenía un master en criminología, y sólo uno tenía estudios primarios. Ahora mismo hay tres conserjes en la Universidad que están preparando su tesis doctoral.

Pero teniendo en cuenta que no se pide una titulación para ser bedel, es curioso que haya tantos licenciados.

Puede haber algo de contagio, porque estás rodeado de estudiantes y profesores, y tienes acceso a la biblioteca, las condiciones invitan a estudiar. Yo era licenciado en Filosofía cuando llegué a este trabajo, y aprovechando que tenemos los estudios gratis, hice los cursos de doctorado.

¿Fue difícil la presentación de la tesis?

He visto tesis que han sido muy duras, pero todo fue bien. Además, hice la presentación en euskera y hacía falta traducción, porque había un catedrático de Barcelona en el tribunal, y la traducción simultánea estuvo muy bien hecha.

¿Le gustaría más trabajar como profesor?

Trabajé dando clase en una ikastola y justo cuando se me acababa el contrato, me llamaron de la Universidad, porque me había apuntado dos años antes a una bolsa de trabajo. Estoy a gusto como bedel, el sueldo es bueno, y a mí lo que más me gusta es investigar. Me interesa la antropología y la etnología, el contacto con la gente, mirar en archivos...

¿Cuánto tiempo le ha costado la tesis?

He tardado seis años en hacerla, porque es duro salir de trabajar a las cinco de la tarde y ponerte delante del ordenador o a leer. Esa disciplina es lo que peor he llevado. El problema es que los datos que consultaba podían perder vigencia.

¿Por qué eligió como tema las relaciones sociales y laborales de los pescadores de Pasajes?

Yo me hacía una pregunta: '¿Qué va a desaparecer antes, los peces o los pescadores?'. Porque cada vez se pesca menos, más pequeño y las restricciones de Europa son mayores. Pero además la pesca exige unos esfuerzos a los trabajadores que son muy duros. La sociedad de hoy no tiene nada que ver con la tradicional. El esfuerzo está mucho menos valorado, y el trabajo ya no es un valor social importante como antes. Yo quería saber cuáles son las motivaciones que tiene alguien para ir a la mar, sobre todo si tiene otras alternativas. Además mi padre ha sido pescador en bajura y en altura al fresco, y también al bacalao. Siempre me han interesado las historias que me ha ido contando.

¿Y a qué conclusión ha llegado?

Pasajes es un puerto-refugio natural que está muy bien dotado para albergar barcos de pesca, y hay una tradición muy fuerte en el pueblo, que ha motivado que una serie de personas, ya sean trabajadores, armadores o técnicos, hayan impulsado esa actividad. Por otra parte, en la sociedad tradicional pasaitarra el concepto de trabajo y de ser responsable en el trabajo tiene mucha importancia, la persona que es fina en el trabajo está muy bien considerada.

¿Y ese concepto de trabajo en la mar está en peligro de extinción?

Tal como lo entendemos ahora, sí, y yo creo que para garantizar que la gente siga animándose a ir a la mar tienen que cambiar muchas cosas. Habría que prestigiar más el trabajo en la mar, porque ahora parece que al que no quiere estudiar se le manda a la mar, casi como castigo. Y tiene que estar mejor pagado. Antes se podía ganar más que en tierra, pero ahora, con el sistema de la parte, pueden terminar la marea sin ganar apenas nada. También es importante la seguridad en la mar. Ultimamente hemos conocido en Pasajes accidentes importantes, como los del Carreira o el Marero, que se han dado toda la vida, pero con los adelantos técnicos que hay hoy parece que esto tendría que ser más evitable.

El puerto de Pasajes es hoy muy distinto al de los años 70, en cuanto a actividad.

Sí, se calcula que con la reconversión que impuso la entrada en el mercado europeo y la implantación de las 200 millas se perdieron 21.000 puestos de trabajo directamente relacionados con la mar. Eso también ha creado una añoranza en el pueblo. Antes Trintxerpre era un mundo, los bares no cerraban ni de día ni de noche, los barcos entraban continuamente, ahora el puerto está más desolado. Cuando veo a pescadores mayores que están sentados, siempre están mirando al puerto, a ver que tiempo hace, si ha entrado o salido un barco, o las toneladas de bonito que ha pescado otro...Todavía es un pueblo que mira a la mar.>

 
 

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