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| El fin del misterio del buque 'Westmorland' |
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La nave, apresada en Málaga en 1779, transportaba más de un millar de objetos comprados por Carlos III a los franceses
El catedrático José María Luzón ha desentrañado en un seminario el itinerario y la peripecia marítima del 'Westmorland' .
El martes 19 de enero de 1779 la Gaceta de Madrid daba cuenta de la captura a manos de los franceses del buque británico Westmorland, que procedía de Italia rumbo a Inglaterra y había sido apresado 10 días antes en Málaga.
El cargamento, de lo más variado y valioso: desde aceite, barricas de sal, mármol y azufre hasta medicinas, mapas y sedas de Bolonia, acuarelas, láminas de gran calidad, planos, retratos, libros, grabados, estampas...
En total, más de un millar de objetos que el rey Carlos III compró a los franceses y muchos de los cuales se distribuyeron entre el Museo del Prado, el Palacio Real de Aranjuez, el Museo de Ciencias Naturales y el Museo Arqueológico Nacional, entre otros.
Todos ellos tenían un mismo origen: el Grand Tour. Así se denominan los largos viajes que numerosos jóvenes procedentes de las mejores y más importantes familias de Inglaterra realizaban por varios países de Europa, Italia principalmente, para completar su formación.
No fue el Westmorland el único buque apresado por franceses y españoles durante el siglo XVIII. Muchos otros tampoco llegaron a su destino: Inglaterra. «La presa marítima estaba regulada en el siglo XVIII, no era piratería. Se hace de acuerdo con unas normas que se imponen en época de guerra, como si ahora mismo se le hace un bloqueo a un país en guerra».
Son las palabras del arqueólogo José María Luzón, que ha dirigido en San Lorenzo de El Escorial, junto a los británicos David Bindman y Brian Allen, el curso de verano de la Universidad Complutense El Grand Tour en el siglo XVIII: viajar por Europa.
De la curiosidad de Luzón nació una investigación y de ésta, una gran exposición sobre el Grand Tour y el Westmorland que será inaugurada el próximo 28 de octubre en el Centro Cultural Las Claras de Murcia. Posteriormente, la muestra quedará expuesta en Sevilla y, ya en 2003, viajará a Madrid, concretamente a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Queda así resuelto el misterio de un robo marítimo, de una aventura recuperada por la Historia.> |
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