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Chuny Bermúdez de Castro, jefe de guardia del Brazil 1, señaló, antes de la salida de la 5ª etapa de la Volvo Ocean Race entre Río de Janeiro y Baltimore, que "esta etapa es especial". "Nos adentramos de nuevo en el Atlántico y representa que estamos iniciando el camino de retorno a casa; la verdad es que esto te motiva mucho", añadió.
El navegante español ha sido el responsable de la seguridad del barco y preparó todo lo necesario para la etapa y exigido por la organización (radiobalizas, chalecos, balsas salvavidas, trajes de agua,etc). "Soy el encargado de seguridad en tierra y todos los equipos tenemos que pasar lista obligatoria de todo el material anterior a cada etapa; tengo una lista de más de cinco folios con material que debe de ser chequeado por la organización", comentó.
La variación de las condiciones climáticas de la quinta etapa también provoca que en los barcos varíen muchas cosas en el material que se embarcan en los VO70. "Tenemos que pesar todo el material embarcado, pero por ejemplo en esta etapa llevamos menos repuestos y menos ropa. Por la experiencia que tenemos de otras ediciones pensamos que hay determinados materiales que no vamos a usar, así que reducimos para ir mejor de peso. Seguramente antes de llegar a Baltimore las temperaturas serán bastante más bajas, pero no hará falta llevar la ropa de frío de las etapas del Sur", recordó. El tema del peso que se lleva ahora en los VO70 es menos importante que los anteriores monotipos VO60 porque "en aquellos el ir muy ligeros de peso tenía más importancia y era más radical. En los V070 esto tampoco es tan necesario porque son más barcos más ligeros de por si y la estabilidad se la damos sin aumentar el desplazamiento".
Roberto Bermúdez ha estudiado a fondo los pormenores de la etapa y comenta que "parece que se caracterizará por los vientos ligeros. Esto puede dar la sensación de que se acaban las dificultades, pero no es así. Creo que es una etapa muy difícil, con una ceñida que a veces se presenta con mucho viento; hay que recordar que hace 11 años, el Tokio estaba ganando la Vuelta al mundo y rompió el mástil subiendo la costa brasileña, perdiendo ahí todas sus opciones de triunfo". Al igual que al resto de competidores le preocupa la segunda parte de la etapa porque "después de virar las islas de Fernando de Noronha habrá que pasar las calmas ecuatoriales -que es lo más difícil- y entrar en los Alisios. Creo que va a ser una etapa en la que con los vientos de través que se presentan, espero que no, el ABN Amro 1, vuelve a tener muchas posibilidades de ganar".>