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El Ericsson Racing Team concluyó la quinta etapa de la
Volvo Ocean Race a las 09:21 (hora local) de ayer, tras 15 días, 21 horas,23 minutos y 24 segundos de intensa competición oceánica. Después de protagonizar una disputada pugna con el Brasil 1, el Ericsson atravesó la línea de llegada en quinto lugar, 12 minutos por detrás de los brasileños y tan sólo dos horas después del tercer clasificado, el Pirates of the Caribbean.
“Estamos realmente decepcionados”, comentaba el estadounidense John Kostecki, patrón del Ericsson Racing Team. “Hemos mantenido una lucha cerrada con el Brasil 1. Teníamos una ventaja de 25 millas sobre ellos ayer,
pero nos encontramos con una tormenta en la que llegamos a tener vientos de 52 nudos por la tarde. Rompimos el génova y tuvimos que arriar nuestra mayor. Nos llevó mucho tiempo arreglar todo en el barco y los brasileños nos adelantaron justo antes de entrar en la bahía.”
La etapa, que constaba de un recorrido de 5.000 millas entre Río de Janeiro (Brasil) y Baltimore (EEUU), sometió a los participantes de la Volvo Ocean Race a todas las condiciones meteorológicas posibles. Los barcos salieron de
Brasil el pasado 2 de abril con vientos ligeros,permitiendo que, durante la primera semana, se registrara una intensa lucha entre todos los participantes, y especialmente entre el Ericsson, el Pirates of the Caribbean y el Brasil 1.
El Ericsson se adjudicó dos puntos en la meta volante, tras pasarla en cuarto lugar por detrás del Pirates. A partir de ese momento, los equipos afrontaron los vientos ligeros de las calmas ecuatoriales antes de disfrutar de varios días de magnífica navegación propiciados por los vientos alisios.
Brasil 1 y Ericsson intercambiaron sus posiciones en dos ocasiones, con el equipo sueco colándose por delante en la transición entre los vientos alisios y la borrasca que les esperaba. “Nos estábamos acercando mucho a los Pirates en ese momento”, explicaba el británico Tim Powell, “y entonces, en un momento realmente crucial de la etapa, rompimos un spinnaker.”
A partir de ese momento se produciría una tensa lucha entre el Brasil 1 y el Ericsson, con un barco sueco que, el pasado lunes por la tarde, a tan solo 200 millas de la llegada, gozaba de una cómoda ventaja sobre el equipo
brasileño, que había desaparecido tras meterse repentinamente en un pozo de viento. “Estamos completamente agotados”, confesaba el navegante británico Steve Hayles, tras apenas dormir en las últimas 48 horas. “La última noche
fue realmente dura, y todos hemos hecho lo que hemos podido. Es muy duro acabar por detrás del Brasil 1, después de que ayer llegáramos a sacarles 25 millas de ventaja.”
El Ericsson llegó a estar a media milla del Brasil 1 durante la última noche de la etapa, en la lucha de ambos barcos en la Bahía de Chesapeake, pero no fue suficiente para adelantar a la unidad brasileña. De esta manera, el
equipo finalizó en quinta posición, sumando 28.5 puntos en la clasificación general, a 5.5 puntos del Brasil 1.
“Hemos navegado al límite durante toda la etapa”, comentaba el británico Neal McDonald. “Técnicamente, no se trataba de una etapa complicada, ya que no había icebergs o temporales, pero era una etapa muy física, larga e
intensa. Por todo ello, el resultado final es muy triste para nosotros.”
A pesar de este resultado, hay signos inequívocos de mejoría, tal y como explica Steve Hayles: “Tenemos que ser conscientes de que nuestro rendimiento en esta etapa ha sido mucho mejor que lo que ese quinto lugar parece indicar. El rendimiento del barco ha sido muy sólido, y hay claros síntomas de mejoría. Desafortunadamente, finalizamos en quinto lugar, lo que no parece muy positivo sobre el papel, pero nunca habíamos estado tan cerca de las posiciones de podio en una etapa oceánica desde el comienzo de la competición. Nuestra mejoría se debe al tiempo pasado navegando juntos y aprendiendo del barco, así como de las reestructuraciones llevadas a cabo en el equipo.”
Declaraciones:
John Kostecki (EE. UU.): “Hemos sido competitivos a lo largo de la etapa, e incluso llegamos a estar muy cerca del Pirates, si bien no conseguimos adelantarles. El equipo ha trabajado bien y llevamos el barco tan bien como
pudimos. Es magnífico estar en Baltimore. Es una ciudad fantástica y siempre ofrece una cálida bienvenida.”
Neal McDonald (GBR): “El orden de llegada a meta entre los barcos construidos por Farr ha estado determinado en gran medida por las nubes. Básicamente, cuando el barco navega rápido, es fácil evitar los agujeros de viento ligero que existen bajo las nubes. Pero cuando ya estás metido en una
zona de viento ligero, no puedes hacer nada por evitarla. Eso fue lo que nos sucedió en varias ocasiones. Los barcos en los que navegamos son muy rápidos, y cuanto más rápidos son, más determinantes son las consecuencias cuando te quedas bloqueado un par de horas.”
Guillermo Altadill (ESP): “Ha sido una etapa muy intensa, con unas condiciones muy variables y, por tanto, muchos cambios de velas. La clave para ganara esta etapa estaba en negociar bien las nubes, algo que nosotros hicimos bien en la mayoría de ocasiones. Desafortunadamente, tuvimos mala
suerte en un par de momentos y perdimos mucho terreno. Hemos navegado junto a otros barcos durante la mayor parte de la etapa, algo que ha sido maravilloso. El resultado final es muy triste, pero hay signos evidentes de
mejoría.”>