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Mojito se impone en una dura jornada para el snipe santanderino

Mojito se impone en una dura jornada para el snipe santanderino

La jornada se saldo con rotura de timón, doblado de palo y destrozo de velas

En la jornada de hoy el fortísimo viento del Este-Nordeste ha sido el protagonista de la misma, llegando a alcanzar rachas de más de 28 nudos de intensidad, las que levantaban en el Sardinero olas de un metro. En estas condiciones el comité instalo el recorrido en el abra del Sardinero frente a la segunda playa, pero se olvido de dar cobertura a los Snipes que tenían que navegar desde Puerto Chico hasta el lugar donde se había fondeado en las cercanías de la Primera Playa la salida de la regata, navegación que transcurría por la canal de navegación y por la cercanías de los acantilados del palacio de la Magdalena.

Tras un aplazamiento a la hora programada para el comienzo de la jornada el comité comenzó el procedimiento para dar la salida, eso a pesar de que uno de los participantes, eran cuatro con él, estaba llegando a la zona de la salida, con lo que salió tarde. La regata con las fuertes condiciones de viento y ola resulto muy dura para los pocos participantes que salieron a la jornada, los que tuvieron que esforzarse al máximo para controlar sus embarcaciones durante todos los tramos de la regata, especialmente cuando el viento era portante.

La salida fue valida a la primera, adelantándose rápidamente la tripulación del Mojito, que tomo la salida a barlovento de la del Chiqui pero con mas arrancada, lo que se permitió virar rápidamente a la derecha, que es el bordo obligado con el viento de esa dirección, minutos mas tarde viraron los del Patín que llevaba de patrón al Jovencísimo Luis Gutiérrez el que con 16 años, ha dado un recital de buen navegar durante el tiempo que pudo mantenerse en la regata, y a la misma vez que él lo hizo la del Chiqui, mientras que el Chiqui IV que llego tarde a la salida encaro el tramo de ceñida por la derecha desde el comienzo de su navegación. En la ceñida se impuso el Mojito, que ya no dejaría la cabeza de la regata en ningún momento. Afortunadamente el Comité instalo perfectamente los tramos de los dos traveses, lo que con las duras condiciones reinantes en ellos permitían controlar la embarcación, aunque a costa de muchos esfuerzos y dominio de la misma no acta para principiantes, esa magnífica determinación de los rumbos por parte del comité fue lo que evito más percances en la jornada de hoy, por lo que hay que felicitarles por ello

En el segundo largo, en el planeo de una gran ola el timón del Chiqui se rompió de cuajo, con lo que se quedo sin gobierno, luchando con las olas y con el viento para no volcar, pero sin poder hacer nada para controlar la embarcación, Rápidamente arrió las velas y se le acerco una zodiac de salvamento, la que tras amarrarle comenzó a remolcarle. A no tener timón la operación de remolque resulto imposible, por lo que tuvo que abarloarle a la zodiac para que llevársele a puerto, operación delicada y menos marinera que la anterior, pero la única posible en las condiciones de falta de gobierno del Snipe. Cuando todo parecía que iba adecuadamente, el cabo de amarre se comenzó a soltar de la zodiac, con lo que el patrón de la misma se levanto del asiento para afirmarle, con la mala suerte de que piso mal y desafortunadamente se cayó encima del acelerador de la embarcación, con lo que esta salió disparada avante toda. Esto pudo ocasionar un gravísimo accidente tanto al Snipe abarloado a ella como a sus tripulantes, a los que la inesperada arrancada de la zodiac les cogió de improviso y casi les tira al agua, y al carecer de timón su embarcación esta era incontrolable, con lo que con la velocidad que de repente imprimió a zodiac al Snipe abarloado a ella les puso en un tris de volcar, además de llevarles las manos por delante, al estar aguantando sus tripulantes los cabos y a su embarcaciones durante el tiempo que llevaban navegando desde que se abarloaron y que era la única fomra de controlarla. Con gran pericia la tripulación del Chiqui aguanto el enorme tirón que sufrieron de repente y sin esperárselo. Tirón que ocasión la rotura del cabo de remolque, con lo que nuevamente se quedaron a merced de los elementos y sin gobierno. Afortunadamente el patrón de la Zodiac recupero rápidamente la postura y detuvo su embarcación, volviendo a duras penas a recuperar al Snipe que había quedado a la deriva, el que una vez más luchaba por no volcar, lo que no le resultaba nada fácil el conseguirlo. Este gravísimo e imprevisto acelerón no hubiese ocurrido si la embarcación de salvamento estuviese tripulada tal como indica el R.D. 62/2008, el que ordena que sean tres las personas que tripulen las embarcaciones de salvamento en las regatas, lo que de haber sido así hoy no se le hubiese acelerado la zodiac que abarloaba al Snipe, donde el patrón tenía que hacer de todo para poder efectuar su misión, lo que dio lugar, a pesar de su buen hacer, a que ocurriese el incidente mencionado.

Tras la terminación de la primera regata el comité decidió suspender la segunda prueba del día en la que solo dos embarcaciones quedaban en condiciones de seguir navegando. La navegación hacia el interior de la bahía de estas dos embarcaciones se hizo convoyadas por la única zodiac de salvamento que quedaba en la regata, pero solo lo hizo hasta el final de la rocas del palacio de la Magdalena, en donde pensando que los Snipes estaban ya seguros se volvió al Sardinero a levantar las balizas del recorrido; Pero como las armas las carga el diablo, uno de los Snipes cuando trabucho para enfilar la bahía volcó a escaso metros de tierra, costándole un gran esfuerzo el adrizar su embarcación. Durante este tiempo el otro Snipe permaneció junto al volcado hasta que la zodiac que se había ido a levantar las balizas, -a la que tuvo que avisar por radio del vuelco la que remolcaba al Snipe sin gobierno-, llego al lugar del vuelco, donde estuvo hasta que finalmente la tripulación adrizo la embarcación y se dirigió a puerto. La verdad es que hoy el día no aconsejaba para nada el dar la regata en el abra del Sardinero, ya que el viento sobrepasaba en las rachas los 28 nudos de intensidad y las olas que arbolaba eran de casi un metro de altura, con lo que la regata de haberse dado, tenía que haberse hecho en el interior de la bahía, en donde se podía haber instalado un recorrido al triangulo, -si hacía falta con imaginación-, que hubiese evitado lo ocurrido en la tirada de hoy, en la que afortunadamente solo ha tomado parte 4 tripulaciones, todas ellas con contrastada experiencia, la pregunta que cabe hacerse es ¿que hubiese pasado si hubiesen salidolo las 8 /10 tripulacioones que participan habitualmente?.

J.F.M.J.O.