| 'Agustín Zulueta, es donostiarra y está en el origen del nuevo desafío español en la Copa América. Ha tomado parte en las tres experiencias anteriores y adivinó hace más de un año que la competición más grande, la más ilustre de la vela podía regresar a Europa siglo y medio después. La consecuencia es que el Reto The Spanish Challenger está ya en marcha y antes de fin de año el proyecto será presentado en sociedad. «La tecnología es muy alta en la Copa América" afirma.
-¿Cómo y cuándo se le ocurrió poner en marcha un equipo español para la Copa América?
-Desde 1998 al año 2000 estuve trabajando en la oficina técnica del desafío español de Copa América con el diseñador del equipo suizo. Entonces viendo como trabajaba, cuál era su metodología, los profesionales de los que se había rodeado para afrontar el desafío, comprendí que había posibilidades de que Suiza ganara la Copa América cuando todavía no habían empezado las competiciones. Por eso puse en marcha este proyecto. Pensando que la Copa América se podía disfrutar en Suiza en el año 2007. Al final, España ha presentado candidaturas y ha ganado Valencia. Pero la idea original parte de la simple posibilidad de que la Copa América viniera a Europa.
-¿Había llegado a pensar que se pudiera disputar en España?
-No lo pensé en ese momento, pero la posibilidad siempre existía.
-¿Qué consecuencias va a tener para la vela española?
-La vela española se ha convertido en el epicentro de la vela. Este año se ha conseguido que la Vuelta al Mundo salga de Galicia. Hay que felicitar a Galicia y a Pedro Campos porque no se había logrado nunca. Es casi tan difícil como hacerse con la sede de la Copa América. Con la Vuelta al Mundo que es la regata de altura más importante y con la Copa América, que es globalmente la máxima competición, España se convierte en el centro de la vela. Aparte de eso tenemos el circuito de IMS más importante del mundo.
-¿La presencia de un guipuzcoano en esta aventura servirá para relanzar la vela vasca?
-Ahí tengo que ser un poco crítico. Aunque soy guipuzcoano, desgraciadamente hace ya un tiempo en que navego exclusivamente fuera de Gipuzkoa. Para muchas cosas hemos sido muy modernos en San Sebastián, tenemos una ciudad excelente, pero en otras nos hemos quedado un poco anticuados. Nos han comido la tostada en Hendaya y aquí no tenemos un puerto deportivo, algo que tiene toda ciudad que se precie y que tenga visión al mar. Contamos con pocos medios para que un niño se aficione al deporte de la vela. Ojalá esto cambie algún día. Ojalá lleguemos a tener un club náutico que sea club náutico y no club de jugadores de bridge.
-¿Qué supuso construir en Gipuzkoa el casco del Espíritu Santo?
-Yo tengo un equipo de regatas y otro equipo de construcción. En ese caso yo era el constructor y era el cliente del producto final, y decidí hacerlo en mi ciudad.
-¿Sería posible que alguna parte del barco de Copa América se construyera en Gipuzkoa?
-No hay relación entre aquella situación y ésta. Lo construiremos donde el patrocinador nos diga o donde tenga mayor repercusión publicitaria. La tecnología es muy alta en la Copa América y si hay empresas en el País Vasco que quieran apoyar este proyecto podría hacerse perfectamente. Gamesa Aeronáutica patrocinó en 1995 gran parte del proyecto
-¿Qué diferencias hay con los proyectos anteriores?
-El problema de los desafíos anteriores ha sido que el dinero no llegó a tiempo y que no existía cultura de la vela. Ahora todo el mundo sabe que la Copa América se va a disputar en Valencia. Y tal como hemos empezado este proyecto con tiempo, con organización y con buenas bases, vamos a tener un equipo deportivo que va a sustentar un proyecto sólido desde el principio.
-¿En qué plazo de tiempo van a tener el proyecto confirmado?
-Ya está confirmado. La presentación a la prensa se va a realizar dentro de poco y el proyecto está en marcha. Hay unas oficinas, una sociedad creada, unos accionistas, un plan financiero. Si me preguntas que cuándo va a haber dinero para comprar dos barcos y traerlos a España para tener una base, te diré que antes de final de año.
-¿En qué presupuesto se mueven?
-Sesenta millones de euros.
-¿Cómo se rentabiliza semejante inversión?
-Ahora mismo hay una sociedad, la America's Cup Management, que va a organizar en Valencia la Copa América. Está formada por el equipo suizo Alinghi y el Challenge of the record americano. Solamente con los contratos de televisión rentabilizan el proyecto. Nosotros tenemos un plan de marketing con nuestros patrocinadores que asegura la rentabilidad. No nos tenemos que olvidar que éste es un proyecto a cuatro años. Diez mil millones de pesetas es mucho dinero, pero hay que repartirlo entre cuatro años. Ya va siendo menos. Y cuando lo comparas con unos Juegos de Invierno en cuanto a volumen de masas y de minutos en televisión, no tenemos más que pensar que los Juegos duran dos semanas y aquí estamos hablando de seis meses de competición.
-El compromiso institucional con la organización permite augurar apoyos al proyecto.
-En eso estamos. De todas maneras este proyecto es diferente al de años anteriores. Aquellos pivotaban demasiado en las instituciones, en la figura real, pero esta vez queremos sacar el proyecto adelante sin que esas ayudas sean el eje sobre el que nos movamos. Esto es una empresa privada y al final tendrá que presentar unos balances y obtener una rentabilidad publicitaria.
-Antonio Banderas es uno de los hombres claves del proyecto. ¿Su relación es anterior?
-El año pasado construí el barco del Rey y ahora estoy construyendo el de Antonio Banderas, el Tau-UBS. Tenemos creada una sociedad en la que su grupo empresarial es socio mayoritario. Está totalmente involucrado y el grupo que busca la financiación de todo el proyecto es su grupo financiero.
-Nos sorprendieron las declaraciones de Manuel Casanova, presidente del Club Náutico de Valencia, en las que parecía rechazar la existencia de un desafío español.
-Fue un bulo que salió de boca de una persona mal informada. Manuel Casanova poco tiene que ver, por no decir nada, con la organización de la sede de Copa América en Valencia. La organización corresponde al consorcio Valencia 2007, formado por el Gobierno central, la Generalitat valenciana y el Ayuntamiento. Las declaraciones del señor Casanova diciendo que un desafío español restaba posibilidades a la sede de Valencia no se sostenían.
-Eso parece.
-Es que el propio Bertarelli, el propietario del Alinghi, lo ha desmentido en Suiza. Hemos estado invitados como desafío español de Copa América en el primer acto oficial del otro día en Ginebra. Hemos viajado a Valencia en el avión con la copa y con todas las autoridades. Hemos estado invitados en todos los actos y el America's Cup Management nos está apoyando con fuerza porque lo que desean es que haya un desafío español para darle todavía más importancia al evento dentro del país.
-¿Un presupuesto de sesenta millones les permitirá competir con los mejores?
-Cuando se habla de presupuestos en Copa América siempre es relativo. Ese presupuesto significa que vamos a tener un desafío con garantías. Que vayas a ganar o no depende de cómo vengan todos los demás. Sabemos que hay dos equipos que vienen con presupuestos de doce o quince mil millones de pesetas. Otros todavía no tienen financiación. Cuando estás moviéndote por encima de cuarenta millones de euros, la organización del equipo es más importante que el propio dinero. A nosotros en 1995 nos entraron dos mil y pico millones siete meses antes de empezar y fue lo peor que nos pudo pasar. El gasto se multiplica porque todo lo haces muy urgente, algo que no hubiera ocurrido con una buena organización.
-¿Este equipo puede obtener mejores resultados que los anteriores?
-Sí, sí, sí... Es muy factible. Pero no hay que menospreciar aquellas participaciones. En Copa América lo difícil es estar en el agua con un equipo de cien personas. El éxito de Fernando Alonso no ha sido sólo ganar un Gran Premio. Más valor tiene haber estado en la parrilla de salida pilotando el coche de una escudería importante.
-¿Cómo es el campo de regatas de Valencia?
-No sé si es el mejor del mundo, quizás, pero seguro que es mejor que las otras tres sedes que optaban a organizar la Copa. Valencia es una sede ideal. Las condiciones para navegar, el viento... Son ideales.
-¿Y comparándolo con la sede anterior?
-Mucho mejor. No se puede comparar con Auckland. En la última edición, la final estuvo suspendida durante diez días por falta de viento o por demasiado viento. Y eso hace que se te tambaleen los contratos que tienes con las televisiones, con espacios publicitarios. Ha sido una de las principales causas por la que se han decidido por Valencia.
-Me llama la atención que se vayan a poder seguir las regatas desde tierra.
-Desde tierra se verá poco. Verse, se ve. Pero si quieres seguirlo bien tendrás que hacerlo por televisión, en las pantallas gigantes que se pondrán por la ciudad o por internet. Pero el hecho de que lo pueda ver una persona que va paseando por la costa, le va a dar una popularidad mucho mayor. Es la primera vez que va a haber una Copa América al alcance de 300 millones de personas a dos horas de avión. La repercusión económica va a ser mayor que nunca. -¿Cuántas personas trabajan en un equipo?
-Hay cien puestos de trabajo directos, pero si les sumas los indirectos, un sólo equipo puede emplear a más de trescientos.
-¿La tripulación será mayoritariamente española o ficharán fuera?
-Queremos contar con los españoles que tienen experiencia, pero queremos tener a los mejores y no descartamos que haya incorporaciones de extranjeros, aunque posiblemente no más de tres. El 95% serán tripulantes españoles.
-¿Cuáles son las grandes líneas de este proyecto?
-Hay que tener un presupuesto, presentar al equipo técnico, presentar al equipo deportivo y hacer un plan técnico-deportivo. Hay que estar siempre en el agua con dos barcos. Primero, debemos adquirir dos barcos de ediciones pasadas. Queremos estar entrenando durante el verano del año próximo. Haremos pruebas con ellos y diseñaremos un nuevo barco, lo construiremos y después diseñaremos un segundo barco, el definitivo, y lo construiremos.
-Se habla de espionaje en la Copa América como consecuencia del desarrollo tecnológico.
-Estas cosas pasan. Se trabaja con las máximas medidas de seguridad, sin embargo tuvimos espionaje en los años 92, 95 y 99. Habrá que poner medios para evitarlo.
-¿Cómo?
-Las bases de Copa América, 4.000 metros cuadrados, están absolutamente monotorizadas con circuito cerrado de televisión. Más complicado es evitar que una persona alquile un helicóptero y sobrevuele tu base. Hay un protocolo que se está modificando para que cuando salgas a navegar no se te puedan acercar otras embarcaciones en un radio de cien metros.'
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