| 'Los investigadores de Greenpeace han recogido gran cantidad de especies
arrojadas al mar desde el barco “Playa de Menduiña”, entre las que han
encontrado 41 tiburones de profundidad, un gran cangrejo araña, estrellas de
mar, cangrejos ermitaños, peces talismán y distintas especies de
equinodermos
Cuando hoy comienzan en la sede de Naciones Unidas en Nueva York las
negociaciones sobre una moratoria para la pesca de arrastre de profundidad
en montes submarinos. Al mismo tiempo, Greenpeace continúa su expedición en
alta mar para detener la destrucción de las profundidades marinas. En esta
ocasión, la organización ecologista ha localizado al barco arrastrero
español “Playa de Menduiña”, al que sigue desde el pasado sábado a las
cuatro de la tarde, cuando estaba pescando en aguas del Atlántico Norte; es
el segundo arrastrero español que localizan en esta expedición.
Tras localizar al barco en aguas del Hatton Bank, un área situada a 400
millas al noroeste de Irlanda, Greenpeace hizo un llamamiento al capitán del
Playa de Menduiña para que cesara su actividad, causante de la destrucción
de las profundidades que dan cobijo a multitud de vida marina. Tras la
negativa del barco a detenerse, activistas de Greenpeace se acercaron en
varias zodiacs y colocaron una pancarta en el casco en la que podía leerse
"UE: destructora de las profundidades marinas" (“EU Deep Sea Destroyer"). Y
es que la Unión Europea, y en particular el Gobierno español, están
bloqueando actualmente las negociaciones que comienzan hoy en Naciones
Unidas para detener la pesca de arrastre de profundidad en aguas
internacionales.
La acción de hoy sucede después de que la semana pasada Greenpeace
documentara la actividad de otro barco español, el Ivan Nores. Nuevamente,
Greenpeace ha evidenciado en el caso del Playa de Menduiña la gran cantidad
de pescado y otras formas de vida marina que son tiradas por la borda. Entre
las capturas figuraban ejemplares de muy pequeño tamaño de especies de
interés comercial como el granadero de roca y el talismán, extremadamente
vulnerables a la presión pesquera, y otras entre las que se encontraban 41
tiburones de profundidad pertenecientes a tres especies, un gran cangrejo
araña, estrellas de mar, cangrejos ermitaños, entre otras muchas especies.
“El arrastre de profundidad es la actividad más destructiva que tiene lugar
en alta mar. La Unión Europea está bloqueando los movimientos de Naciones
Unidas para proteger la vida de las profundidades marinas al tiempo que la
flota europea está destruyéndolas. La UE y el resto de gobiernos del mundo
deben apoyar una moratoria sobre la pesca de arrastre de profundidad", ha
declarado Maria José Caballero, responsable de la campaña de océanos de
Greenpeace a bordo del Esperanza.
Sólo unos pocos países realizan pesca de arrastre de profundidad. Once
naciones son responsables del 95% de las capturas y España es responsable
del 40% de las captura de pesca de arrastre de profundidad. La falta de
acción por parte de los gobiernos de todo el mundo para detener esta forma
de pesca destructiva les convierte en los responsables de la destrucción de
hábitats únicos.
Coincidiendo con el inicio de las negociaciones en Nueva York, Greenpeace se
ha puesto hoy nuevamente en contacto con los Ministerios de Medio Ambiente,
Asuntos Exteriores y Pesca para demandar que España apoye de forma activa
esta moratoria.
“No podemos seguir firmando Convenios Internacionales y actuar como si
fueran papel mojado. España tiene obligaciones en el marco del Convenio
sobre Diversidad Biológica y del Tratado de pesca la ONU que la obligan a
actuar de forma inmediata para proteger las profundidades marinas y a
aplicar el principio de precaución a la hora de gestionar la actividad de su
flota pesquera. Seguir oponiéndose a que Naciones Unidas apruebe esta
moratoria significa incumplir claramente estos compromisos internacionales”,
ha declarado Sebastián Losada, responsable de la Campaña de Océanos de
Greenpeace.'
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